¿Por Qué No Deberías Pedir los Archivos RAW a Tu Fotógrafo?

En el mundo de la fotografía digital, cada imagen capturada no es solo un momento congelado en el tiempo, sino también una obra de arte en proceso. Detrás de cada fotografía final hay un proceso de postproducción esencial que transforma los datos crudos en una imagen cautivadora. En este artículo, exploraremos por qué los archivos RAW, aunque poderosos, no son lo que un cliente debería pedir a su fotógrafo.

1. ¿Qué Son los Archivos RAW y Cómo Difieren de Otros Formatos?

Los archivos RAW son la esencia pura de lo que captura el sensor de una cámara digital: datos sin procesar, sin comprimir y sin alterar. A diferencia de los formatos comprimidos como JPEG, los archivos RAW contienen una mayor gama de colores y detalles de iluminación, lo que permite un ajuste más detallado durante la edición. Sin embargo, esta riqueza de datos viene con una responsabilidad: requiere una habilidad y herramientas específicas para transformar estos archivos en imágenes que realmente resalten.

Mientras que un archivo JPEG es como un plato ya cocinado y listo para servir, un archivo RAW es como los ingredientes crudos que un chef utiliza para crear un plato gourmet. La cámara, al procesar una imagen JPEG, aplica automáticamente ajustes de color, contraste y nitidez. En cambio, un archivo RAW deja todas estas decisiones en manos del fotógrafo.

Ejemplo de imagen acabada, que nada tiene que ver con la imagen final.

2. Razones Por las Que los Fotógrafos Profesionales No Entregan Archivos RAW

Entregar un archivo RAW es, en muchos sentidos, entregar un trabajo a medio hacer. Un fotógrafo profesional no solo captura imágenes, sino que también las moldea artísticamente. Aquí radica el primer motivo: el control artístico y la calidad final. Cada fotógrafo tiene su estilo único, y la edición es parte integral de este proceso creativo. Al entregar archivos RAW, se pierde el control sobre cómo se presenta el trabajo final, pudiendo llevar a malinterpretaciones del estilo y habilidades del fotógrafo.

Ejemplo Real: Recientemente, nos encontramos con una situación donde un cliente solicitó los archivos RAW. A continuación, nuestra respuesta a esta petición:

Mira, agradezco mucho tu interés por tener “todas” las fotos. Entiendo que no os importa si algunas están peor, o desenfocadas o cualquier otra cosa. Pero la verdad es que preferimos no entregar los RAW por muchas razones. Primero de todo, no es una práctica profesional. Los fotógrafos novatos, a veces, suelen entregar sus fotografías sin tratar, pero a la larga se dan cuenta que no le beneficia a nadie.

Con el paso de los años de la era digital (antes no se entregaban los negativos), se ha establecido como estándar de la industria, no entregar los originales sin tratar. Ten en cuenta que la fotografía es un arte por el que nos pagáis. Es muy importante para nosotros entregar lo mejor de nuestro trabajo. Eso no significa que todos las fotos sean excelentes. Algunas, a pesar de no ser perfectas, reflejan un momento importante que entendemos que querréis tener. Cuando ese es el caso, la incluimos en la entrega final.

Si una foto que no hemos revelado y retocado es publicada, o se la enseñas a un familiar o amigo, van a pensar “vaya foto tan horrorosa ¿por eso has pagado?” Y puede que tenga razón. Un pintor no entrega sus pinceles, su caballete, su paleta o sus bocetos. Entrega su obra terminada, que es lo que lo representa como artista. Además, si enseñas a otra persona fotos que no hemos retocado y las ve un siguiente potencial cliente, automáticamente nos va a descartar. ¿Por qué? Porque verá 200 fotos bien acabadas, pero 2000 sin acabar, y eso hace que el buen trabajo quede diluido (siempre nos pesa más lo malo que lo bueno).

Por otro lado, con el archivo original en nuestra manos, podemos controlar nuestra obra. Es decir, si las entregamos en blanco y negro para un periódico o revista, en cuadrado para redes sociales, en baja calidad para la web… No podemos evitar (por ley de derechos de autor) que las fotografías siempre sean nuestras como autores, y si cedemos el archivo sin retocar, estamos cediendo algo que no deberíamos ceder.

Por último, nosotros tenemos ordenadores y programas para procesar bien las imágenes (además de la experiencia, la técnica y el estilo), que son muy pesadas y no se pueden procesar con cualquier ordenador. Ten en cuenta que cada foto original pesa casi 80Mb.

Además, hoy en día en cualquier evento hay un montón de móviles grabando y sacando fotos que, si las enseñas, no perjudica a nadie, porque no es un material profesional. No te tomes a mal nuestra respuesta, no eres la primera que nos pide incluso todos los clips de una boda. Ni serás la última. ¡Imagínate! 500Gb de material del que solo se pueden aprovechar 30 minutos. Pero también es nuestro trabajo educar y dar a conocer los argumentos de por qué no damos esos archivos.

A veces el trabajo nos pilla más cansados, a veces más motivados, a veces nos sale todo bien, y aveces no llega a lo que nos gustaría. Pero siempre, siempre, ponemos todo nuestro mimo para los clientes os quedéis satisfechos (dentro del presupuesto de cada trabajo). Solo espero que lo entiendas.

Aprovecho este extenso texto para daros las gracias por haber podido estar ese día con vosotros. Era la primera vez que cubríamos un cumpleaños de este tipo y nos emocionamos muchas veces a lo largo de la tarde. De verdad, fue un placer.

Esta conversación real resalta nuestras preocupaciones y razones para no entregar archivos RAW. Es una representación clara de cómo explicamos a nuestros clientes la importancia de recibir un trabajo completo y coherente.

3. Impacto de la Entrega de Archivos RAW en la Percepción del Trabajo Fotográfico

Una imagen sin editar es como un diamante en bruto; posee potencial, pero carece del brillo que lo hace excepcional. Al entregar archivos RAW, un fotógrafo arriesga que su trabajo sea juzgado por su estado más crudo y no por la obra de arte final. Esto puede llevar a malinterpretaciones sobre la calidad y estilo del fotógrafo, afectando su reputación. Además, si estas imágenes sin procesar se comparten o publican, pueden diluir la percepción de la marca del fotógrafo y su habilidad para producir imágenes impactantes y visualmente atractivas.

4. Beneficios Para el Cliente de Recibir Imágenes Editadas Profesionalmente

La magia de una fotografía no solo reside en el momento capturado, sino también en cómo se presenta ese momento. La edición profesional puede transformar una buena foto en una imagen extraordinaria. Los clientes se benefician de este proceso de varias maneras:

  • Calidad de Imagen Superior: Los fotógrafos utilizan su experiencia y herramientas especializadas para mejorar la iluminación, el color y la nitidez, lo que resulta en imágenes de alta calidad.
  • Consistencia Estilística: Un fotógrafo profesional mantiene un estilo coherente en su trabajo. La edición garantiza que cada imagen entregada se alinee con este estilo, creando una narrativa visual consistente.
  • Correcciones y Mejoras: La postproducción permite corregir pequeños errores y realzar detalles importantes, asegurando que cada imagen capture la esencia del momento de la manera más hermosa posible.

Conclusión: Solicitar los archivos RAW a un fotógrafo es, en esencia, pedir una visión incompleta de su trabajo. La verdadera habilidad de un fotógrafo no solo se manifiesta en el acto de tomar la foto, sino también en el proceso de edición, donde su visión artística cobra vida. Como clientes, al recibir imágenes editadas profesionalmente, se obtiene no solo un recuerdo de un momento, sino una pieza de arte que ha sido cuidadosamente pulida para brillar en su máximo esplendor. Confía en la visión y habilidad de tu fotógrafo; el resultado final será una obra que atesorarás por siempre.

Publicado en: Blog

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