Orfeón Donostiarra: el Réquiem de Mozart en el Kursaal
Grabamos el Réquiem de Mozart del Orfeón Donostiarra en su concierto de socios de 2024 en el Auditorio Kursaal: cinco cámaras, ocho micrófonos y muchos metros de cable.

El Réquiem de Mozart es una de las obras más interpretadas del mundo. Todo el mundo lo ha oído alguna vez, aunque sea sin saberlo. Y precisamente por eso grabarlo tiene su reto: el público lo conoce, sabe cómo tiene que sonar y nota enseguida cuando algo no está a la altura.
En octubre de 2024 el Orfeón Donostiarra lo eligió para su concierto de socios en el Auditorio Kursaal de Donostia, y allí estuvimos para grabarlo.
Cinco cámaras y ocho micrófonos
Para un coro de la dimensión del Orfeón y una sala como el Kursaal, montamos cinco cámaras y ocho micrófonos. Así el montaje puede pasar del plano general del escenario completo al detalle de una cuerda del coro o de un solista sin perder el hilo de la música, y la mezcla de audio mantiene el equilibrio entre coro, orquesta y voces solistas.
El montaje: 10.000 pasos antes del primer compás
El Kursaal es un auditorio enorme, y eso se nota cuando eres tú quien carga el material. Ir y venir con las cámaras, los trípodes y los micrófonos, tirar muchos metros de cable desde el escenario hasta las posiciones de cámara… Antes de que suene la primera nota ya hemos hecho los 10.000 pasos del día. La app de ejercicio, encantada.
Es un montaje laborioso, sí. Pero cuando se apagan las luces de la sala y entra el Introitus, todo ese trabajo desaparece y solo queda la música.
Unos fotogramas del vídeo:

Si te interesa el mundo coral, también hemos fotografiado a Esteban Urzelai, que fue durante años director asociado del Orfeón. Y si tu coro u orquesta prepara un concierto grande, mira cómo trabajamos la grabación de conciertos, todo lo que hacemos para músicos o escríbenos.


